miércoles, 4 de marzo de 2009

Yo, autor.

Nací el 24 de diciembre de 1973 en Connecticut, aunque crecí en Phoenix. Soy la segunda de tres hermanas. Fue el instituto en Scottsdale. Estoy licenciada en Literatura Inglesa por la Universidad Brigham Young de Utah Soy una escritora estadoundense y pertenezco a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, corriente religiosa cuyos integrantes son popularmente conocidos como mormones. Me he convertido en una de las escritoras más vendidas de principios del siglo XXI en todo el mundo gracias a una serie de novelas que se inicié en 2005 con Crepúsculo, a la que seguirían Luna Nueva (2006), Eclipse (2007) y Amanecer (2008). La serie de Crepúsculo, cuya primera obra fue llevada exitosamente al cine en 2008, me ha catapultado como una superventas en todos los países en donde ha sido publicada, habiendo sido traducida a más de veinte idiomas.


La idea de mi libro Crepúsculo me vino de un sueño que tuve el 2 de junio del 2003, lo que sería el capítulo 13 de la novela.


Para escribir necesito música y entre mis fuentes de inspiración destacan: Muse, Linkin Park, My Chemical Romance, Coldplay, The All American Rejects, Travis, The Strokes, Brand New, U2, Kasabian, Jimmy Eat World, y Weezer.

Mi marido se llama Christiann pero le llamo Pancho, llevamos ya 11 años casados y tenemos tres hijos: Gabe de ocho años, Seth de cinco años, y Eli de tres años.

Miniresumen en 99 palabras. CHAT:

Mamá lo siento, n e podido ir a visitrt a Jackson Ville pk durnt el ultim año an psado muxas csas:

-Edward me abandono.

-Jacob s cnvirtio n mi mjor amigo, ayudndome a sportarlo.

-Edward staba ljos y creyo k abia muerto pk llamo a csa y Jacob le dijo k papá staba n 1 funeral.

-Edward fue a Italia pra suicidarse y yo fui en su busca. Nos enfrntams a ls Vulturis.

-Cndo volvi, Jacob (k ntes de irme me abia exo sber k era un ombre lobo) staba nfadado conmigo y Charlie sacaba umo por ls orjas. Aunk nada me importba, Edward staba a mi lado.

X eso no e podido scrivirt, pero aora tdo vuelve a la normalidad poco a poco. Un beso.=)



Bella.

sábado, 28 de febrero de 2009

**Convertir un capítulo en tragedia. (propuesta inventada).

Le veía, y creedme, corrí lo más rápido que pude, pero Edward avanzaba hacia la luz, para descubrirse ante el sol, para mostrar al mundo que era un vampiro.

No llegaría, no podía ir tan rápido, mis piernas no respondían a mis esfuerzos. Quería gritar, pero sabía que si eso ocurría empezaría a llorar, quieta donde hubiera empezado, y eso no serviria de nada. Seguí corriendo. quise augmentar mi ritmo pero fracasé cuando observaba como cada vez Edward se acercaba más hacia la luz del sol, hacia su muerte. Los Vulturis acabarían con él, y yo no querría ni podría seguir viviendo. El sol abrasador quemaba mi piel y la plaza parecía agrandarse a cada paso que daba. Edward iba a morir por mi estupidez. Amaba a Edward con todo mi corazón y creo que ese sentimiento logró hacer que corriera como nunca había corrido, pero eso no sirvió de nada. Casi podía tocarle cuando la luz rozó su piel, y esta centelló como si estuviera recubierta con diamantes.

-¡Edward!- grité desesperada- ¡Edward, no!

Él no abrió los ojos cuando todo le mundo fijó los suyos en él y su piel centelleante. Y dejó escapar en voz baja sus pensamientos:

-Si que debo tener alma al fin y al cabo, estoy en el cielo. Ya puedo oir su voz...

-Edward...-se me cortó la voz, los Vulturis ya estaban apareciendo por los costados de la plaza.

Corrí hacia su lado, hacia el lado de mi razón para vivir, y esta vez, también para morir.Le toqué la mano y él reaccionó a mi tacto cálido.

-Edward siento no haber llegado a tiempo- se me atragantó la voz imaginándome lo que le esperaba, lo que nos esperaba...- Soy yo, soy Bella. Y estoy viva, aquí, a tu lado. Deviste escucharme, no tendrías que haber salido a la luz...

Su rostro se corrompió en una serie de emociones que no logré comprender y, en medio de Volterra, en una plaza de la ciudad italiana, por un momento no me importó lo que me ocurriera, no si estaba a su lado. Rocé con mi mano el rostro de Edward, desdibujado por la pena, el horror y la angustia. Él me estrechó fuerte entre sus brazos y yo le apreté junto a mi con todas mis fuerzas.

-Te quiero, Bella- dijo con voz ahogada- Para siempre.

-Te quiero- le respondí hundiendo mi cara en su pecho, no había tiempo para disculpas, solo para lo que de verdad importaba- Para siempre y mucho más.

Y entonces, todo fue oscuridad. Lo último que escuché fue el grito de horror desgarrador de Alice, escondida entre las sombras. Lo último que noté fueron los colmillos de alguno de los Vulturis rasgando la piel de mi cuello. Y lo último que sentí, fue el abrazo y la eterna unión entre Edward y yo.

sábado, 14 de febrero de 2009

Mil palabras: una imagen. Busca 10 imágenes para ilustrar la novela.

El alfabeto de la novela. Resumen del contenido, las impresiones, las sensaciones de la novela en un listado alfabético de la A la Z.

A: Amor.

B: Bella.

C: Corte.

D: Desesperación.

E: Edward.

F: Forks.

G: Guardar un secreto.

H: Hombre lobo.

I: Inmortalidad.

J: Jacob.

K: Kilómetros de distáncia y separación.

L: Líder de manada.

M: Motos.

N: Noche.

O: Oir voces.

P: Precipicio.

Q: Quileutes.

R: Ruptura.

S: Sangre.

T: Transformación.

U: Un único amor.

V: Vampiro.

W: Weber, Angela.

X: Xenofóbia.

Y: Y odio y celos.

Z: ¡Zaasssssssssss! y ya está de vuelta.

Imágenes y enlaces de interés.







<-Stephenie Meyer, autora de la Saga crepúsculo.
Crepúsculo, la película basada en el primer libreo de la saga. ->
http://www.crepusculo-es.com/ Web con contenidos sobre la película y los libros de la Saga.

Hipótesis fantástica: ¿Qué pasaría si mi personaje se encontrara con...VICTORIA (la vampira que quiere matarla) cuando alguien rasga su ventana?

BELLA:


Las rasgadas en mi ventana no cesaron cuando me desperté. Una silueta que la oscuridad de la noche ocultaba luchaba por entrar.

Victoria.

Venía para matarme y yo estaba perdida. Era consciente de que Charlie, mi padre, dormía en la habitación de al lado, y no quería que muriera por intentar salvarme si se despertaba, sabía con la suficiente exactitud que fracasaría.

No quería chillar para no despertarle, pero tampoco hubiera podido. Sentía la boca arenosa y un nuedo permanente en la garganta. Me levanté de la cama y me quedé helada frente a la silueta que rasgaba la ventana desde fuera sin parar. Pensé en esconderme, en salir corriendo, pero de nada serviría con Victoria. Ella era el gato y yo el ratón acorralado sin poder escapar. Se oyó un ruido sordo y fijé mi vista en la manecilla de la ventana. Mis pies se clavaron en el suelo inmobiles. La manecilla giraba lentamente, unos ojos brillaban de un color rojo al otro lado el cristal."Iré con ella si me lo pide" pensé.


La ventana se abrió despacio dejando entrar una bocanada del aire helado de la noche. La cabeza de Victoria se asomó a mi habtación, con una ancha sonrisa en la cara.


-Por fin nos vemos, Bella- me dijo entrando del todo en mi habitación.


Se sentó en mi cama y cruzó las piernas, aquella sonrisa amable aún en su rostro. Su larga melena de rizos pelirojos caía en cascada hasta al final de su espalda, y su cara aún mostraba esas facciones salvajes que recordaba a la perfección.


-Pareces asustada- dijo mirándome a los ojos-... Aunque supongo que deberías estarlo.


La sonrisa se desvaneció rapidamente de su cara y tuve que acordarme de respirar.


-Edward no podrá protegerte ahora, ni oponerse contra alguien que quiera matarte, Bella. No podrá matar a quien intente acabar contigo- percibí una mueca de dolor mientras recordaba a su pareja, James. Pero esa mueca de dolor desapareció dando paso a un rostro sereno, pensativo- Tienes una casa muy maja, aunque, huele fatal... Huele- su cara hizo un mohín arrugando la nariz, sus ojos reflejaban su miedo interior, aunque su cara seguía con los labios curvados hacia un lado- ...a perro.


¿A que venía eso? ¿Mi casa oliendo a perro? Las únicas personas que habíamos estado en mi casa hacia mucho tiempo eramos solo Charlie y yo. Bueno, y Jacob, por supuesto. Cuanto les iba a hechar de menos... Mis ojos recorrieron la habitación hasta fijarse otra vez en los ojos fieros de Victoria, con el miedo ahora dibujado en la cara también.


-No puede ser...- dijo.


Entonces, un lobo aulló justo en el bosque del lado de mi casa y Victoria se volvió hacia la ventana.


-Ese amigo tuyo...-dijo con la voz quebrada- No puede ser...- repitió.


Otro aullido, esta vez más cerca, casi debajo de mi ventana. Y todo pasó muy rápido. Victoria se esfumó por la ventana abierta cayendo en la hierba con un ruido casi inaudible y me asomé aterrorizada por los aullidos y la escena que acababa de vivir. Victoria desaparecía por el lado opuesto del bosque mientras un lobo de pelaje rojizo con una mirada extrañamente familiar la perseguía ágilmente profiriendo un gruñido.